Hoy termina la primera edición del Campamento FARCAZA, pero estamos convencidos de que lo aprendido durante estos días acompañará a nuestros chicos y chicas durante mucho tiempo.
Han recorrido montañas, seguido huellas, instalado cámaras de fototrampeo, observado fauna, conocido el trabajo de científicos, agentes de protección de la naturaleza y miembros del SEPRONA, descubierto el valor de los perros de trabajo, la cetrería, la pesca, el anillamiento científico o la gastronomía de la carne de caza. Pero, sobre todo, han aprendido algo mucho más importante: a mirar la naturaleza con curiosidad, respeto y conocimiento.
Nada de esto habría sido posible sin el extraordinario trabajo de los monitores, el compromiso de todos los profesionales y colaboradores que han compartido generosamente su tiempo y experiencia, la confianza de las familias y, por supuesto, la ilusión, el comportamiento y las ganas de aprender de todos los participantes.
Gracias por creer en este proyecto y por demostrar que la mejor forma de conservar la naturaleza es conocerla.
Nos despedimos con una gran fotografía de familia, pero también con la satisfacción de haber sembrado una pequeña semilla que, estamos seguros, seguirá creciendo en cada uno de vosotros.
¡Nos vemos en la próxima edición!




















































































































